sábado, 28 de junio de 2014

One-Pan Pasta

One-Pan Pasta

IMG_9652
I am here to tell you about a recipe for pasta that you cook in one pan. One pan, people!Dried noodles, sauce ingredients, water—they all get thrown into a big pan and boiled for less than 10 minutes. You end up with a totally delicious dinner, and a party trick.
IMG_9660
I know this recipe is making the rounds. I would even bet that it is blowing up in Pinterest (is it?). I imagine that anyone who saw this in Martha Stewart Living this month knew they needed to try it. It is such a simple idea that I am surprised we haven’t all been doing this the whole time.
I like the recipe because it allows you to get dinner on the table in less than 20 minutes. It is also fun for the cook. That first time you make it you wonder if it will all come together.Is this even possible? Then, the noodles begin to soften, the liquid reduces into a creamy sauce, and you know you’ve got a winner. The real brilliance of the recipe is that by cooking the noodles with the sauce, they absorb so much more flavor than a pot of salted water could ever provide.
IMG_9669
Salt is your friend in this dish, don’t skimp! You need a big skillet, big enough for the linguine to lie flat across the bottom.
One-Pan Pasta (adapted slightly from Martha Stewart Living) The editors of MSL discovered the recipe while traveling in Puglia, so we have Italy to thank for another great pasta recipe!
  • 12 ounces linguine
  • 12 ounces cherry or grape tomatoes, halved or quartered if large
  • 1 onion, thinly sliced (about 2 cups)
  • 6 cloves garlic, thinly sliced
  • 1/2- 3/4 teaspoon red-pepper flakes
  • 2 sprigs basil, plus torn leaves for garnish
  • 2-3 tablespoons extra-virgin olive oil, plus more for serving
  • kosher salt and freshly ground pepper
  • 4 1/2 cups water
  • Lots of freshly grated Parmesan cheese, for serving
Combine pasta, tomatoes, onion, garlic, red-pepper flakes, basil, oil, 2 teaspoons kosher salt, 1/4 teaspoon pepper, and water in a large straight-sided skillet. Bring to a boil over high heat. Boil mixture, stirring and turning pasta frequently with tongs, until pasta is al dente and water has nearly evaporated, about 9 minutes.
Season to taste with salt and pepper, divide among 4 bowls, and garnish with basil. Serve with oil and Parmesan.

miércoles, 11 de junio de 2014

Enfriador sin electricidad!!!!

Los 10 mandamientos del cebiche según Gastón Acurio


Gastón Acurio, el chef peruano dueño del mejor restaurante latinoamericano, de acuerdo a la revista británica Restaurant, nos dice cuáles son los diez mandamientos imprescindibles para preparar un cebiche espectacular.
1. No hay pescado malo. Todos los pescados valen siempre y cuando estén muy frescos. Desde el humilde jurel hasta el delicado bonito. Desde el rebelde congrio hasta la noble lubina.
2. Dialogar con el pescado. Cada variedad de pescado demandará un corte distinto. Según la firmeza, la fibra, el porcentaje graso. A veces, en dados grandes o pequeños. A veces, al bies.
3. Al reencuentro del pez con la sal del mar. Como primer paso, sazonar el pescado generosamente con sal de mar. Incluso mejor si se hace unos minutos antes. Lo que ocurre es mágico.
4. Los aromas de ají, no la dictadura del ají. El siguiente paso es cortar ají (un  de pimiento) fresco muy aromático y frotar en el recipiente del pescado. Sus  esenciales impregnan  con su aroma. Luego cada cual le agrega el picante a su gusto.
5. Del limón, sólo su corazón. Llega el momento de exprimir los limones. Los mejores, los del Perú. Pequeñitos, casi inofensivos..., pero en realidad rebeldes, poderosos, valientes. Cortarlos en dos. Exprimirlos sobre el pescado uno a uno. Pero jamás exprimir demasiado. Hacerlo sin fuerza. Sólo los primeros jugos. La piel blanca interior le aportaría un sabor amargo que acabaría con el plato.
6. Cebollas rojas, SIEMPRE. Nunca blancas. Hay que quitarles siempre las capas externas, en contacto con el mundo cruel. Se han inmolado por las capas internas, dulces, jugosas, aromáticas. Después, cortarlas en juliana fina. Es preferible no lavarlas, si están frescas y tiernas, claro. Echar sobre el pescado.
7. Ni cocido ni marinado. Crudo y acariciado. Cuando era niño, mi madre me castigaba por comer el cebiche antes de las dos horas de maceración. "Está crudo", me decía. El cebiche de hoy requiere dos minutos de elaboración. Sus jugos acarician el pescado hasta ser parte de él. Pero sólo eso. Caricias de amor.
8. Siempre frío. Ni tibio ni helado. Frío es la temperatura perfecta para un cebiche perfecto. Un secreto está en echar un cubito de hielo a la preparación final, de manera que cuando se sirve se retira y la temperatura se mantiene perfecta.
9. Con cuchara, hermano. El pescado y el jugo son una pareja inseparable. Ambos deben llegar a la boca a la vez. Para eso el tenedor no ayuda. El ceviche de estos tiempos se come con cuchara y en plato hondo.
10. Que viva la leche de tigre. Viva la libertad. La leche de tigre no lleva leche de tigre, lleva su nombre porque cuenta la leyenda que quien la bebe se pone como un tigre. Más que una receta ofrezco una ventana, porque el cebiche es eso: una ventana a la libertad. Una rama de cilantro y apio para una leche de tigre aromática. Ají licuado y un punto de ajo para un cebiche popular con pescado popular. Notas de soja y jengibre para un cebiche nikei.
Fuente: Cocina y Vino

jueves, 6 de febrero de 2014

USO CORRECTO DEL PAPEL DE ALUMINIO

cortesía de Anita Phelps

El papel de aluminio se utiliza ampliamente en los alimentos, pero en la mayoría de los casos se usa incorrectamente. Veo gente que lo usa directamente en los más variados platos, y también en su día a día.

Los usuarios tienden a poner la cara brillante hacia fuera, ya que deja el aspecto del plato más bonito.

El lado más brillante es así porque se hace un pulido del aluminio para crear una barrera y evitar el contacto directo del aluminio con los alimentos y, por lo tanto, su liberación a nuestra receta. Si no tendríamos que llamarla "tortilla de patatas con aluminio", porque el aluminio entrará como un verdugo invisible en el alimento.

Esta protección, el pulido, no está en ambos lados ya que es un proceso costoso que haría que la comercialización del aluminio fuera inviable.

El aluminio es altamente tóxico y es sin duda responsable de complicaciones generales en el funcionamiento de nuestro cuerpo y puede ser un factor de la enfermedad de Alzheimer, fomentando su aparición temprana.

¿Cómo usarlo?

Además de usarlo con el lado brillante hacia el alimento, se debe evitar dar más de una vuelta a la comida, porque si no se crea una cámara entre ambas capas que hace que los líquidos de la receta queden contaminados y contaminen al resto de la receta en cuestión.

Por eso es importante envolverlos formando un paquete de una sola lámina , para evitar la comunicación de los jugos del alimento con la parte mala de la lámina.

Sobre los recipientes de aluminio

En mi cocina está prohibida expresamente utilizar estropajos de aluminio por la parte de dentro, porque cuando esto sucede, cada vez que cocine algo, también estamos incorporando el aluminio temido a nuestros platos.

Cuando alguna persona no avisada hace esto o cuando el recipiente o taza es nueva, yo hiervo algunas cáscaras de huevo en la olla llena de agua. Estas liberan carbonato de calcio, que impermeabiliza nuestra sartén u olla, dando la seguridad que necesitamos para nosotros mismos y para las personas que más amamos, nuestra familia y amigos.
Ricardo Penna / Penninha, escritor y consultor culinario, 11/2012.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Homemade Fabric Softener

Mommy's Kitchen: 
Homemade Fabric Softener

Fill a 2-liter bottle with 
1/2 cup baking soda
3 cups distilled white vinegar
4 cups of water
5-7 drops of your favorite essential oils. 

Pour the vinegar in slowly, since it reacts with the baking soda.

martes, 15 de octubre de 2013

Los imprescindibles en una dieta sana

No hay dieta más sana que la que respeta los fundamentos de la dieta mediterránea
Nadie pone en duda ya las bondades nutricionales y saludables de la dieta mediterránea. Es además de una expresión de un estilo de vida y de una cultura que se transmite en los países del Mediterráneo, toda una garantía de salud. Todo ello le otorgó en 2011 el reconocimiento de la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Sus beneficios se describieron por primera vez en la década de los cincuenta por el doctor Ancel Keys: quedó claro el papel protector de esta dieta y estilo de vida en la enfermedad coronaria. Los hábitos alimentarios en el área mediterránea llamaron la atención a los investigadores al constatarse que en los países mediterráneos la incidencia de enfermedades coronarias era mucho menor que en países del norte de Europa. Con los años, son aún más precisas las reglas de oro que de la dieta mediterránea. Los que siguen son los diez alimentos imprescindibles.

  1. Aceite de oliva virgen extra, rico en ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico), vitamina E y fitosteroles, compuestos cardioprotectores. Los primeros resultados del estudio PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea) mostraron una mayor reducción de la presión sistólica, del colesterol y de los triglicéridos y un incremento del colesterol bueno (HDL), a mayor consumo de aceite de oliva virgen y de nueces. Estos resultados preliminares se han consolidado en los 10 años de duración de este ensayo clínico nacional.
  2. Ajos y cebollas. Las propiedades salutíferas de estas hortalizas se deben, más que a su composición nutritiva, a su abundancia de antioxidantes como flavonoides y compuestos azufrados. Estos compuestos ejercen un efecto positivo en afecciones respiratorias como catarros y bronquitis e, incluso, en asma por su carácter expectorante y antiinflamatorio. Una variedad de ajo, el morado, se ha estudiado por su capacidad de inhibir la bacteria Helicobacter pylori, principal causa de las úlceras gastroduodenales y del cáncer gástrico.
  3. Arroz integral. El grado de refinamiento de los cereales tiene una asociación inversa con la salud cardiovascular. Una razón de más para apostar por el consumo de cereales y derivados (pan, pastas, cereales de desayuno...) integrales. Dentro de los cereales, el arroz integral es un alimento muy completo con gran interés para un consumo habitual, tanto como plato principal, como de guarnición, complemento de platos de legumbres o ingrediente principal de desayunos y/o tentempiés (arroz con leche, frutos secos y pasas, barritas energéticas...).
  4. Brócoli. Un mayor consumo de verduras crucíferas (brócoli, col, coles de Bruselas, rábanos, berros...) reduce el riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer entre ellos el de pulmón por su riqueza en isotiocianatos, compuestos con alto poder antioxidante. Uno de ellos, el sulforafano, abunda en el brócoli, y se ha demostrado a través de ensayos clínicos su acción anticancerígena.
  5. Garbanzos. La abundancia en proteínas vegetales y ausencia natural de colesterol y grasas saturadas de los garbanzos obliga a valorar a estas y otras legumbres como perfectas sustitutas de las carnes como fuente proteica. Además, la fibra y los diversos fitoquímicos (lectinas, saponinas, isoflavonas) que contienen están implicados en la buena regulación del colesterol (menor absorción, mayor eliminación), menor riesgo de aterosclerosis y de accidente cardio o cerebrovascular. Al combinar las legumbres con cereales (arroz, fideos, cuscús...) se asegura el aporte de proteína de alta calidad como sustitución a la ración de carne del menú.
  6. Granada. Fruta concentrada en sustancias con acción antioxidante y antiinflamatoria (antocianos, polifenoles como los elagitaninos y la punicalagina). Las investigaciones señalan que los máximos beneficios del consumo de granada se obtienen al tomarla en zumo. De esta manera, los compuestos más complejos se rompen en otros más sencillos y más biodisponibles. La flora intestinal los transforma en otros más activos con capacidad para ralentizar el crecimiento de las células cancerosas en el cáncer de próstata.
  7. Manzana. Se han identificado en las manzanas una amplia variedad de fitoquímicos (ácidos hidroxicinámicos, dihidrocalconas, flavonoides como quercetina y glucósidos, catequinas y procianidinas). La acción sinérgica de varios de estos compuestos tiene efectos benéficos que van más allá de lo nutricional en el tratamiento dietético de diabetes. Se puede además aprovechar las muchas variedades de manzanas y sus posibilidades culinarias para adecuarlas mejor a distintos trastornos: asadas o cocidas para gastritis y úlceras; en compota para la diarrea; crudas para el estreñimiento.
  8. Nueces. Ricas en fitosteroles y en ácido alfa-linolénico que el organismo transforma en omega-3, ambos compuestos con efecto reductor del colesterol. Comer 4-6 nueces al día (30-35 gramos) es sano para el corazón, y en esta cantidad no afecta al peso, sino todo lo contrario; ayuda a regularlo porque calma el apetito dada su riqueza en fibra. Además, estudios recientes aseguran que el consumo habitual de nueces mejora la memoria de trabajo, la asociada al razonamiento y a la comprensión y establecen un rol protector de los antioxidantes de estos frutos en la prevención del Alzheimer.
  9. Sardinas. Ejemplo de pescado azul rico en ácidos grasos omega-3 con carácter cardioprotector: disminuyen los triglicéridos plasmáticos, mayor vasodilatación arterial, menor riesgo de trombosis y de tensión arterial. Estas grasas, durante la infancia, embarazo y lactancia, desempeñan un papel funcional y estructural en el desarrollo cerebral y ocular. Comer pescados azules pequeños como sardinas, anchoas, verdel o caballa, o chicharros de ración, ofrece estos beneficios sin los inconvenientes de los pescados grandes que acumulan más mercurio y otros metales pesados.
  10. Zanahoria. La mayor fuente natural de betacaroteno. Esta vitamina es esencial en la función del sistema inmune y en la nutrición de las mucosas, lo que explica el beneficio de comer zanahoria en caso de irritaciones de garganta, heridas en la boca e infecciones frecuentes. Comparten esta riqueza vitamínica otras hortalizas y frutas anaranjadas como calabaza, melocotón, mango, albaricoque, mandarinas, naranjas.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Tortilla de patatas con cebolla

TIEMPO: 20-30 min
DIFICULTAD: Fácil
Nº RACIONES: 4

INGREDIENTES(4 personas)
6 huevos
250 g de patatas
100 g de cebolla
500 ml de aceite de girasol (o de oliva muy suave)
Una pizca de sal
Cómo se elabora

En una sartén con aceite caliente, freímos la cebolla cortada enbrounoisse (cuadraditos pequeños). Una vez dorada, la escurrimos con un colador y la reservamos. En el mismo aceite freímos las patatas cortadas en rodajas finas, las cuales iremos troceando con la espumadera según se vayan cocinando, hasta que queden en forma de cuadraditos.
Dejamos que se las patatas se vayan cocinando a fuego suave, las ponemos a punto de sal y las escurrimos del aceite. Posteriormente las añadimos a la cebolla reservada.
Batimos los huevos y los mezclamos en un bol con las patatas y la cebolla cocinadas.
En la misma sartén caliente (con un poco de aceite de la anterior fritura de la cebolla y las patatas), cuajamos la tortilla a fuego suave por los dos lados. Una vez cuajada, la extraemos de la sartén y la servimos caliente.